Vamos a dejar un lado el tema que estábamos tratando.
Hoy observando el periódico me ha impactado una noticia, para mí es bastante fuerte, espero que para vosotros también lo sea.
Trata de un padre que ha vendido a su hija para pagar unas deudas de un juego.
Este acontecimiento a tenido lugar en Turquía, pero puede ocurrir en cualquier lugar del mundo ya que si nos aficionamos a un juego podemos llegar a hacer cualquier cosa para ganar o para afrontar una pérdida.
Cuando nos dedicamos a jugar a un juego hay que saber controlarlo y entenderlo como una afición para relajarnos, para divertirnos etc. Pero siempre atendiendo a sus circunstancias, también es muy importante el ambiente que estemos porque si los demás jugadores está "enganchados" nosotros también podemos ser participe de este grupo.
Os cuento un poco la historia, el padre debía 13000 euros a un hombre de unos 20 años, por apuestas de un juego. El padre de baja economía, vendió a su hija para salvarse de esa deuda. Pero esta solución no le a salido muy bien. La madre denunció la desaparición de su hija unos días anteriores y el padre confeso su tragedia.
El comprador, al cual se le acusa por abuso sexual, abuso de menores y retención ilegal, le dijo a la policía que no había robado a la niña, sino que la había tomado por esposa.
¿Parece surrealista esta historia verdad? ¿Porqué las personas pueden hacer tanto daño tan solo dedicándole segundos o minutos al asunto? ¿ El padre no piensa en lo que le puede ocurrir a su hija, la quiere? ¿ El padre conoce a esa persona?
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